La decisión entre láser y tinta suele resolverse mal porque se compara solo el precio inicial del equipo, cuando el costo real está en el consumible a largo plazo y en el tipo de uso que le vas a dar.
Cómo funciona cada tecnología, en breve
Las impresoras de tinta depositan gotas líquidas sobre el papel y suelen costar menos al comprarlas, pero los cartuchos se secan si pasan semanas sin usarse. Las impresoras láser usan tóner en polvo, que no se seca con el tiempo, por lo que son mejores para uso esporádico o volúmenes altos de texto.
Cuándo conviene cada una
- Imprimes con poca frecuencia: láser, porque el tóner no se seca aunque pase tiempo sin usarse.
- Imprimes fotos o necesitas buena calidad de color: tinta, especialmente con sistema de tinta continua para reducir el costo por página.
- Volumen alto de texto en oficina: láser, por menor costo por página y mayor velocidad.
- Presupuesto inicial ajustado y uso constante: revisa el costo del consumible antes de decidir solo por el precio del equipo.
Impresoras multifunción: ¿vale la pena?
Las multifunción (impresión, escaneo y copiado en un equipo) son convenientes por espacio, pero si un componente falla, normalmente hay que reparar o reemplazar el equipo completo. Para uso doméstico ligero suelen ser la opción más práctica; para oficinas con volumen alto, separar funciones reduce el riesgo de quedarte sin ninguna si algo falla.
Mantenimiento que alarga la vida útil
- Imprime al menos una página cada dos semanas para evitar que la tinta se seque en los cabezales.
- Usa papel de gramaje adecuado; el muy delgado genera atascos frecuentes.
- Limpia el equipo del polvo periódicamente, sobre todo cerca de ventanas o corrientes de aire.